Una calle4.7 (3)

Una calle
4.7 (3)

17 de enero de 2023 0 Por Juan Aguilar
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Una calle oscura al lado del rio, habitada por seres grises que se mueven en un silencio aburrido, sin esperanza. Al fondo un edificio que en su día pretendió elevar el sustrato espiritual del barrio, y hoy, lejos de aquella intención, ha quedado fuera de lugar. Dentro un rayo rojo atraviesa la mortecina claridad de la iglesia, dibujando la silueta de unos fieles con lugar propio. Fuera una pareja de policías hace la ronda para sacar un sobresueldo.

Una mujer entra tambaleante, confundida. No sabe bien dónde ha entrado, pero sí lo que quiere, un billete para salir de una vida apagada. Sueña con un mundo de colores, donde la felicidad invada su vida. No va a reparar en nada hasta conseguirlo.

Saca un objeto de metal de un bolso raído. Inesperado un estampido interrumpe el momento de inspiración. Una copa cae brillando sobre el impoluto altar. El humo de la pólvora se difumina ante el asombro de la estupefacta parroquia.

El sacerdote, con los ojos asombrados, cae sobre la mesa de sacrificio, tiñendo su paño de rojo. Los feligreses no reaccionan ante tan imprevisto suceso. Ella se acerca y apresurada recoge la copa y otros utensilios que han sido derribados.

En su huida roza esa ilusión, mientras sobre el mohoso adoquinado, con sonido metálico apagado, cae una cucharilla. Pronto tiene tras sus pasos a los ociosos policías, que no andaban lejos y alarmados se han acercado molestos por la interrupción de su rutina. Ha tiempo de verla alejarse. Emprenden su persecución al grito de altos obviamente desoídos.

A pesar de su falta de fondo no tardan en acercarse, pero ella espoleada por su deseo refuerza su errática carrera. Uno de los policías, agitado por la adrenalina y la falta de respiración, saca su arma.

Un segundo disparo resuena tumbando a la fugitiva. Una esperanza yace apagada en un pavimento gris de una calle apagada.

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