Reluctante0 (0)
Era un tipo reluctante, se oponía a todo, nada le parecía correcto, discutía argumentando con las razones más peregrinas, tan solo por llevar la contraria.
Ese enfrentamiento permanente lo tenía tan interiorizado, que discutía con el farmacéutico sobre la dosis indicadas en los prospectos, con el del bar sobre la capacidad de las botellas de tercio, en el supermercado con el origen de algunas verduras o pescados… En el barrio le temían, se exponían a un desagradable dolor de cabeza.
En el trabajo… en el trabajo no, su jefe ya le había amenazado con echarle si se atrevía a discutirle otra orden, y no porque fuera un déspota, sino porque estaba harto, como el resto de sus compañeros.
Vivía solo, obviamente. Tuvo una pareja, pero esta cometió el error de decirle que le quería y él se pasó toda una tarde rebatiéndole tan iluso sentimiento, hasta que se quedó consigo mismo.
Un día discutió con un policía local, que estaba poniendo una multa a un conductor por saltarse un semáforo, sobre los tiempos del dispositivo en cuestión, que no veía sentido en que siempre estuviera el mismo tiempo el rojo, independientemente de que hubiera coches o no. Fue tanto la chapa que el agente despidió libre al infractor, y le dijo al pesado que hiciera lo que quisiera. Él, indignado por la contestación, se dio media vuelta disponiéndose a cruzar, y terminó en el hospital.
Todos trataban de eludir el entrar en su habitación, se turnaban obligados, incluso había quien cambiaba 2 guardias a cambio de que otro compañero entrara.
Hoy le había tocado a ella. La enfermera, harta del insoportable individuo, esperó a que el médico saliera, y en un descuido del reluctante, le apagó la máquina, y salió de la habitación cerrando con premura.
De repente se percató que el doctor estaba apoyado en la pared de enfrente mirándola fijamente. Un escalofrío recorrió su espalda, y se quedó lívida, esperando la recriminación y la amenaza de denuncia. El facultativo juntó las manos en posición de rezo, le miró agradecido y se fue. Ella, aliviada, se reclinó sobre el asiento.