Principios ¿Por encima de todo?

Principios ¿Por encima de todo?

22 octubre, 2019 0 Por Juan Aguilar

¿Duelen los principios?

Convivir en sociedad obliga a establecer una serie de normas de convivencia, reglas morales, que fortalecen el desarrollo y cohesión social del grupo. Lo que se podría definir como principios sociales o morales

Estos, siendo aceptados y adoptados por la generalidad, no dejan de ser subjetivos, no siempre seguidos y su interpretación puede relajarlos o incluso llegar a convertirse en dogma, haciendo de los principios algo monolítico, sin posibilidad de ser flexibles y adaptables a las distintas circunstancias individuales, creando conflicto entre los miembros de una misma sociedad.

Para quienes los principios no son relevantes, que adoptan la famosa frase atribuida a Groucho Marx: Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”, no genera ninguna disputa interna. Al fin y al cabo no es sencillo mantenerlos viviendo en una sociedad basada en la constante competencia, el irracional consumo y un agraviante exhibicionismo.

Algo parecido sucede con los principios individuales, tan importantes como los generales, porque son los que se aplican según el convencimiento personal. Sin embargo, tal como ocurre con los sociales, cuando se intenta vivir siguiendo los  propios, por ejemplo la honestidad como una forma de vida, una actitud constante, cualquier desviación causa angustia, intranquilidad, desasosiego. Por lo que es importante corregir la situación y no permitir que se enquiste.

¿Deben mantenerse los principios a pesar de herir?

El problema surge cuando en la búsqueda de la comunión perdida con las propias creencias, se pueda generar dolor tratando de reconducir la situación. Quizá si no se ha actuado conforme a los propios principios, en lugar de remediarlo contando a la otra persona el motivo que le ha llevado a su desazón, hay que plantearse si esta se sentirá afectada por la confesión. Acaso sea el egoísmo el que guía esa liberación.

Tal vez si nos alejamos de esos principios debamos afrontar la conmoción que nos pueda producir y no importunar. Tal vez.

#relatosdecocina