¡Me disuelvo!

¡Me disuelvo!

6 de octubre de 2020 0 Por Juan Aguilar
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¡Sí! ¡Me disuelvo! Llevo rato luchando por mi integridad, tratando de tirar hacia mi interior, de mantenerme unido. Noto como las ligazones internas van cediendo, me cuesta pensar, el instinto se va perdiendo. El esfuerzo por mantener todas las partes unidas es agotador. El pánico se estrena en mi conflicto, como un enemigo más. Intento mantener la unidad bajo la razón de un solo ser ¡Yo!

No sé cómo ni por qué ha ocurrido, pero por fin soy consciente de lo que está pasando. Un pellizco en la conciencia me ha revelado lo que ocurre ¡Me disuelvo! Me pregunto, en medio del colosal esfuerzo que me está destrozando, qué fuerzas tratan de deshacerme, de descomponerme.

…las ligazones internas van cediendo, me cuesta pensar, el instinto se va perdiendo.

Apretando los dientes, con más furia que ánimo, percibo la dulce y engañosa llamada del dejarse llevar, acabar con el sufrimiento. Pero no cedo, aunque voy percibiendo la perdida de algunos de mis pedazos. ¿Mis pedazos? Hasta ahora creía ser solo uno, y ahora estoy pensando en los fragmentos que me componen.

¡Me estoy disolviendo! Y voy a dejar la existencia, cuando ya no sea solo uno habré perdido el entendimiento y será el fin de una vida, la mía. Que vacuo es trazar tantos recorridos, tantas metas, para terminar así, disuelto.

Tanto pensamiento me debilita en mi combate por seguir, debo condensar todo el ahínco en mi mente, para retenerme mientras pueda. Tal vez logre frenar mi desintegración, es cuestión de mantener la concentración en cada instante.

En medio de esta contienda sin futuro, al borde de abdicar, una idea se abre paso entre los intersticios cada vez mayores. Toda esta batalla es por mantenerme unificado, bajo un solo pensamiento ¡Que soberbia!

Que vacuo es trazar tantos recorridos, tantas metas, para terminar así, disuelto.

Por fin veo la luz, cada uno de estos pequeños fragmentos que una vez quisieron formar parte de una unidad, ya no desean seguir. No se trata de desvanecerse, disiparse, sino de seguir en cada una de mis partículas. De compartir la consciencia, y cada una de esas insignificancias seré yo. Podré seguir distintos caminos, tal vez volver a juntarme conmigo y contarme mis experiencias.

¡Me disuelvo! Sí, y me eternizo en cada uno de mis átomos.

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