De noche4.8 (6)

De noche
4.8 (6)

26 de abril de 2022 2 Por Juan Aguilar
¡Haz clic para puntuar este artículo!
(Votos: 6 Promedio: 4.8)

Acabo de llegar a casa y todavía es de noche. Voy tan cansado que tengo claro que todavía no podré dormir. Me siento en los escalones de la puerta a esperar que amanezca.

Recientemente ha sido luna llena y todavía brilla lo suficiente como para jugar con las sombras de los árboles. Todo está en calma, como expectante, consciente del ruido que trae el alba. A lo lejos se oye el insistente pitido de un autillo. Una rana despistada canta tímidamente, todavía nadie le contestará. Cerca de mí un mochuelo chista y es respondido, tras un aletear algo abrupto ya no se les siente, parece que se han gustado.

Noto la presión del silencio en mis oídos, apenas interrumpido por el constante fluir del río, ese húmedo escultor de paisajes. El día, al igual que el sueño, se resiste a llegar. Yo sigo sentado, sin capacidad para pensar más allá de lo que percibo. ¿Cómo se puede estar tan agotado y no caer?

Este es un buen momento para reflexionar sobre un montón de temas, trascendentales, banales, de cualquier tipo, sin embargo no solo no me apetece, sino que no puedo.

He pasado muchas horas con mucha gente pero no he sacado nada en limpio. Las mismas historias de siempre contadas por gentes distintas. Tampoco ha sido todo anodino, ha habido algún que otro reencuentro, algún que otro momento divertido, pero en general muy parecido a otras ocasiones, pero de noche. Puede que estas consideraciones sean el fruto de la fatiga, probablemente.

Siento la necesidad de dejar trascurrir el tiempo, desperdiciarlo. Me apetece no pensar, vegetar, derrochar lo escaso, parar el mundo, borrar un número en el calendario de mi vida, darme vacaciones.

A ver si amanece de una vez y me voy a dormir.

Día, sorpréndeme, lo necesito.

#relatosdecocina

#masrelatosdecocina