Con pasiones

Con pasiones

27 enero, 2020 0 Por Juan Aguilar
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Pasiones, tentaciones, culpas

A nadie se le escapa que somos seres con pasiones, los mediterráneos me refiero, que nos gusta dejarnos llevar por el entusiasmo, ya sea por un deporte, una afición, un espectáculo, una emoción, incluso unas ideas.

Tampoco se puede negar que las tentaciones brotan de cada esquina, surgen estímulos en los medios de comunicación, la publicidad, el entretenimiento, el juego, Internet y la propia imaginación, sobre todo cuando la ociosidad se impone. Ya se sabe que: «Cuando el diablo no tiene qué hacer, con el rabo mata moscas«

…las tentaciones brotan de cada esquina…

Y muchos nos dejamos llevar permitiendo que la sangre se inflame, perdiendo el dominio sobre lo correcto, desbocando las emociones, en ocasiones por afrentas nímias o de mayor calibre como un agravio al equipo de fútbol, ¡imperdonable!. O con el dudoso concepto del honor, basado en unas reglas no siempre comprensibles y que según educación o sociedad se interpretan de una u otra manera, aparentando ser muy particulares, dependiendo de quién y dónde se originen. O más allá perdiéndose con la promesa de la satisfacción, más o menos duradera, del placer, en todos sus sentidos, formas o situaciones.

…perdiéndose con la promesa de la satisfacción, más o menos duradera, del placer…

Pero después de la tormenta y con los placeres extasiados, puede asomar una sensación de equivocación, de arrepentimiento, de culpa. Esa alarma retrasada de que algo hemos hecho mal, y cuyo reglaje vendrá determinado por las instrucciones con las nos empaquetan para vivir en sociedad. Porque de origen no las traemos y no se nos puede dejar solos, sin unas reglas, con la conciencia limpia y libre, así no se puede existir, va contra natura. ¿Qué naturaleza? ¿La artificial? Vaya oxímoron. ¿Y dónde está escrito cómo ha de ser? En serio, es una pregunta retórica, no hace falta contestar, no vayamos a perdernos en lecturas extrañas y de incierta fiabilidad.

En fin, allá cada uno con las pasiones, las tentaciones y sus culpas. Yo me quedo con aquella frase que dice: «Si vamos a caer, que sea en la tentación».

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