Calentando5 (7)

Calentando
5 (7)

21/11/2025 0 Por Juan Aguilar
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Llevaba toda su vida calentando para salir. Se había preparado a conciencia, esperando la oportunidad en la que siempre creyó que le daría la posibilidad de demostrar toda su valía.

Cursos, charlas, workshops, no se había perdido ninguno. Había seguido todas las recomendaciones de los grandes gurús de la autopromoción. Su currículo, aunque extenso, lo había sintetizado de forma precisa, incluso había ensayado muchas veces la posible entrevista que le abriría las puertas al puesto que anhelaba.

Sacrificó amistades, relaciones, incluso dejó de lado a su familia por conseguir su meta. Conceptos como tiempo libre, ocio, relax no figuraban en su entender. Todo estaba enfocado al logro de su objetivo.

Y un día, después de haber pasado media vida calentando, lo logró. En ese momento conoció la felicidad, incluso el placer. Tenía claro que solo era el principio y que debería trabajar duro para demostrar que su elección había sido la correcta.

Sabía que alrededor encontraría muchos obstáculos y que debería competir con otros “compañeros” que no dudarían en ponerle la zancadilla. Pero él lo tenía claro, y también había aprendido cómo escalar sin remordimientos.

Al principio sus jefes vieron en él un empleado modélico, pero poco a poco, y según iba progresando, lo empezaban a mirar con recelo, hasta que tarde se daban cuenta de que era su principal competidor, por no decir enemigo.

Ascendió hasta donde pudo, más allá sabía que no podría llegar, estaba reservado a otra élite a la que él nunca pertenecería, pero su posición le permitía relacionarse con ellos. Qué lejos estaban sus orígenes.

Ya aposentado y seguro donde era muy difícil ser apartado, debido sobre todo a lo que sabía, decidió que era el momento de construirse una vida. Quiso hacer amigos, pero no se fiaba de ellos, iniciar relaciones que no le satisficieron, y empezó a sentir cómo le invadía el frío de la soledad.

Y ahí está sentado en su atalaya, con sus reflexiones, arrepentido de todo lo que ha perdido, cuestionándose si valió la pena tanto esfuerzo, mientras, enajenado, se entretiene girando el tambor de un revólver.

#Escaparate